Alfredo Rubio de Castarlenas

No; no es una sigla o emblema de un nuevo movimiento revolucionario, al estilo del M-19 de la guerrilla colombiana, o de otros muchos que existen.

Es precisamente el nombre de algo insustituible para hallar la paz, la dignidad humana perdida y el gozo de la existencia.

Todos sabemos que cuando los médicos logran al fin hacer un diagnóstico preciso del enfermo, se ha recorrido la mayor parte de su curación. Queda sólo aplicar correctamente las terapéuticas que ya se sabe que son las oportunas y eficaces para esa precisa dolencia.

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Buen Jesús, treinta y tres años viviste
en el mundo ruin de los humanos
y a cambio de tus hechos sobrehumanos
las más viles injurias recibiste.

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Alfredo Rubio de Castarlenas

Nuestra razón, por ser nuestra, es limitada. Límites que son fruto de nuestra contingencia. No éramos, podíamos no haber sido y, aunque ahora seamos, de nosotros no fluye el seguir siendo. (Los cristianos que afirman el «alma», reconocen que ésta, si no fuera sostenida por Dios, se aniquilaría).

Es bueno que ejercitemos nuestra razón todo cuanto podamos para la investigación y la creatividad. Pero ella siempre topará con el misterio en las cosas, en los otros y en el fondo de uno mismo. Si ahora hay algo, siempre habrá habido «algo» pues la nada, nada es y nada hace. Pero nunca podremos comprender del todo ese algo y mucho menos explicar por qué existe algo en vez de nada.

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Por mí, Jesús, tomaste mi sudario;
de Criador, te hiciste criatura,
¡sacro torrente de infinita altura
que al chocar con la roca del Calvario

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México, Nuevo Belén
este año para ti.
Nace aquí Jesús también.
Has venido de muy lejos,
de Oriente como otro Rey.

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Alfredo Rubio de Castarlenas

En un reciente artículo en estas mismas páginas, hablábamos de que nos hemos de amar unos a otros como Dios Padre nos ama. Por tanto, ese mutuo amor que nos hemos de tener ha de estar impregnado de todos los matices de abnegación, lealtad y perseverancia que son características precisamente del amor de padre. Y decíamos asimismo que San José era preclaro patrón y ejemplo de este saber amar con amor paterno.

Pues bien, después de esto parece oportuno también hablar del «amor de hermanos». Con gran frecuencia se pone en la Liturgia para estimularnos a una cristiana unidad, el ejemplo del amor fraterno. Sí; ¡Amarnos como hermanos!

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Alfredo Rubio de Castarlenas

Todos sabemos que el principal y nuevo mandamiento de Jesús para la nueva ley es que «nos amemos». Pero en cierta manera esto ya lo decían también los judíos de la vieja ley: «ama al prójimo como a ti mismo». Sin embargo, todos somos conscientes de que el mandamiento de Jesús ha de encerrar algo verdaderamente nuevo. ¿Qué es?

Pues sí; lo que hay de novedad en él es algo tan grande que constituye, podríamos decir, una auténtica revolución copérnica respecto a aquel mandamiento de los judíos.

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Alfredo Rubio de Castarlenas

Tenía yo 6 años. Vivía en un ático con gran terraza, cerca del Paseo de Gracia de Barcelona, orientado al sol. Vivíamos con mi abuela materna, viuda.

A mi padre, algunos de sus clientes de provincias, le regaló –ya un mes antes de la Pascua– un cordero vivo, pero advirtiendo que lo engordáramos mejor para el momento de la fiesta. ¿Dónde ponerlo? ¿En una jaula? No. ¡En la terraza! Allí podía corretear y, sin embargo, no escapar.

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Alfredo Rubio de Castarlenas

I. Si siempre debemos tener esperanza en la Intercesión de María –Medianera de todas las Gracias– ¡cuánto más clara ha de ser esa misma esperanza cuando sabemos de su Asunción Gloriosa a los Cielos, declarada solemnemente dogma de nuestra fe, por el Papa Pío XII!

Cuerpo esplendoroso a imagen de Cristo Resucitado. Espíritu siempre inmaculado que ha llegado ya a la fuente de toda Santidad.

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Alfredo Rubio de Castarlenas

Estoy en Roma. Por terceras personas, telefónicamente y con premura, me piden un artículo para el próximo número de esta pulcra, acariciadora y querida Revista «La Montaña de San José». Número en el que me dicen, van a empezar a hablar de una cercana Efemérides de la Fundadora; acontecimiento que no logro aclarar de qué se trata con esos invisibles mensajeros que me solicitan esta cooperación mía.

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