De cómo la Fe se torna Caridad


¿Pero no sabes tú que la razón
tan sólo sirve para aupar la duda;
que m·s es sinrazón que queda muda
si osas pedirle alguna afirmación?

Publicado en Sonetos

Al compañero fiel Guillermo Brossa

al término feliz de nuestro viaje,

mientras vemos tan sólo azul paisaje,

quiero darle las gracias con mi glosa.

 

Sé que a veces he sido dura losa

en nuestro bogotal peregrinaje.

Y no hay dificultad que él no encaje,

aún las noches que fueron rumorosas.

 

Vencedor de ronquidos y pesares

humilde se tornaba en amistad

convirtiendo el dolor en bien a mares.

 

Guillermo Brossa, Ángel de la Guarda

por océanos, campos y ciudad.

¡En la tierra el Cielo ya te aguarda!

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

Publicado en Sonetos

(en recuerdo del Obispo D. Vicente Puchol, 

en el aniversario de su muerte)

 

Ya es hora que me vaya por el foro.

Recité el personaje de mi vida

que acaso en el mundo nada incida.

¿Canté correcto o entoné extracoro?

 

Tampoco sé si es cobre –o es oro–

lo que dejó mi voz enternecida;

si queda indiferente o conmovida

la gente y si yo mismo río o lloro.

 

Sólo sé que aún me alegro de vivir

esa vida que es tuya al par que mía

que me diste cual don en el nacer.

 

Y presiento el gran gozo de morir.

Significa que he sido en esa ría

del ser, ¡algo! ¡Y sé que eres el SER!

 

 Alfredo Rubio de Castarlenas

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Con estrambote de persistente rima.


Parece que las cosas y la gente
se remansan llegando Navidad.
Una pequeña luz de Caridad
nos titila en el fondo suavemente.

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Alberto, Ángel Custodio del Camino

Me abandono a dormir mientras conduces.

Sé que, prudente, miras bien las cruces.

Y, sobrio, no te tienta nunca el vino.

 

Pensar y distraerme compagino

sin temer ni a las sombras ni a las luces.

Apenas digo algo y ya deduces

lo que espero y deseo de tu tino.

 

Si en la vida diriges el trabajo

con esa clara presurosa calma

y alegre y bondadoso desparpajo

 

¡qué no harás al conducir tu alma

para que suba desde aquí abajo¡

Irá tranquila en tu abierta palma.

 

 Alfredo Rubio de Castarlenas

Publicado en Sonetos