Alfredo Rubio de Castarlenas

¿Qué tema es hoy básico en la sociedad, para alumbrar una convivencia más justa y gozosa? Desesclavizar definitivamente a la mujer.

El Dr. Alfredo Rubio de Castarlenas fue dando respuesta a ese interrogante en la conferencia que, bajo el título «La mujer 2000» pronunció el pasado mes de Abril en la Casa de Teatro de Santo Domingo. Recogemos a continuación algunos de los puntos
que desarrolló.

Publicado en Artículos

Jordi Cussó Porredón

democracias en medio de la tormenta red

El mundo vive momentos de incertidumbre y de mucha tensión, que originan manifestaciones y convulsiones sociales. En oriente y en occidente, por distintas razones, todo se mueve y no siempre de una manera pacífica, como todos desearíamos. Recuperando los apuntes de una conferencia que hace años impartió el profesor R. Panikkar y que llevaba por título: "Fundamentos de la democracia: fuerza y ​​debilidad", recopilo algunas anotaciones:

"Que todos somos iguales es un dogma débil. Somos diferentes y tenemos que encontrar un sistema de "la polis”, que tenga en cuenta la diferencia, y que no nos quiera igualar por la ley. Si hay una gran diferencia económica, no puede darse la democracia. Hay que pasar de una cultura de la guerra (sentido amplio) a una cultura de la Paz: un nuevo cultivo del espíritu humano que no se base en la competitividad, sino en la diversidad y el pluralismo, en el reconocimiento de nuestra contingencia, es decir, no tener una visión absoluta que pueda juzgar al otro. Sistemas de pensamiento que son incompatibles entre sí se necesitan entre sí, a pesar de que no se entiendan. No hay un esquema único, unitario y válido para todo el mundo. No podemos centralizar ninguna forma de poder, ni ninguna forma de vida".

Publicado en Editorial

¡Pobre noche!
¿qué han hecho
contigo?
Me traes a jirones
tu enagua de alborada.

Pobre noche, que ayer
cuando ya por la tarde atardecía,
te ibas lenta acicalando
con collares de estrellas
y medallón de Luna
bien bruñida y dorada
sobre tu mejor vestido de terciopelo
azul oscuro
sin mota de polvo ni mancha.

Pero luego, la gente sin sentido,
con sus anuncios de neuróticas
bombillas de colores estridentes
que sin cesar se encienden y se apagan,
oscurece la fina luz
de tus brillantes
y tú
¡ya no los palpas!

Los ángeles caídos
motorizados,
ruidosos,
como cuchillos rasgan
tus silencios preñados
de altísimas palabras.

Y gritos de hombres ebrios
en vanos soliloquios
que pisan sin mirar
esos volantes con encajes
hechos con luz de luna en las aceras
que tú, con gracia, arrastras.

¡Oh noche recoleta!
que te usan de mercado vocinglero
vendiendo amores de latón
y grotescas caricaturas de alegría
mientras otros ofrecen
mil alquimias exóticas
que sólo dan
fugaces sueños irredentos.

¡Qué saben los noctámbulos
que van por cuchitriles
del profundo misterio de tus flores
–jazmines, madreselvas–,
del olor de tus pliegues
–menta, hierbabuena, marialuisa
y mejorana–
que exhalan doble cuando oscuro
por tapias y senderos!

Noche ¡amiga de la infancia!
te van pisoteando
la cola de tu traje
de novia errante.
Y hasta tu escote
mancillarían
si pudiera ser su locura
tan alta.

Tengo mi buena amiga
que rescatarte.
De tanto frenesí vacío
tanta frivolidad
con que te manosean
tus tobillos de nardo
por mostradores
de Pubs,
callejas desdentadas
o en espectáculos que hieren
tu dignidad
mayor que sobrehumana.

Noche hermosa para mirarte
de ojos sin fondo, garzos
que sugieren preguntas
de difícil respuesta.

Yo vivo, sí;
pero tú, di quién eres de verdad.
¿Cuál es tu nombre exacto?
¡dónde naciste?
¡qué buscas incansable
día tras día?
¡por qué vuelves a mí
tan puntualmente
cuando al final de cada tarde
suenan a fiesta y a descanso
los relojes de cuarzo puntualísimos!

¿Quieres que te acompañe
por barrancas y soledades
o a pasear
con tu talle enlazado
por la húmeda orilla cadenciosa
del mar?
Allí donde tu camafeo
de Luna
se hace de plata.

Noche ¡vente conmigo!
lejos de la ciudad
¡deja que te rescate!
Te prostituyen,
te venden, te aniquilan,
comercian con tus horas,
manipulan tus sombras tan suaves
para perseguir y asaltar
con abiertas navajas.

Hay gente, ¿sabes?, que se muere
en las esquinas
cuando te duermes arropada
en las sábanas nuevas
que el Sol te extiende tan solícito
por tejas y terrazas.

Sí, noche.
Hoy, aún es pronto.
¡Huyamos lejos!
donde no te maltraten; donde todo sea
silencio perfumado
y luz de tus collares.
Sólo tu voz
–susurro de la brisa–
que se torna caricia cuando roza
la piel.

Nos miramos
muy despacio en un lago.
Luego allí cerca, en la hojarasca,
los dos nos dormiremos
y soñaremos a la vez,
lo mismo
hasta que canten
lejanos gallos
y los perros le ladren
al alba
para darnos el tiempo necesario
para que huyamos otra vez
a refugiarnos
bajo la luz.

Y nos citaremos de nuevo
¡oh noche amiga de mi alma!
para hablarnos a solas
y, si más no, a sentir la delicia
de ir muriendo juntos
a cada madrugada.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Publicado en Poesía

7 16 hDignidad de la persona por el hecho de existir.

Los distintos aspectos que abarca la dimensión de lo social son muy amplios y complejos. El instrumento del realismo existencial posibilita, como si fuera un telescopio o una lupa, acercarse a cada una de estas situaciones fijándonos en un pequeño punto de mira para, al ampliarlo, poder ver con más detalle cada realidad, que por ser real “existente”, merece ser contemplada  detenidamente.

En muchas ocasiones hablamos genéricamente, personas negras-blancas, ricas-pobres… y en esas definiciones queremos englobar a todos los que por algún motivo tienen alguna característica que los  asemeja. Pero la realidad nos hace ver, incluso dentro de cada definición, qué diferentes  somos unos de otros.

En cambio si nos vamos a la raíz de todo ser humano, todos tenemos algo que nos iguala y es que hemos sido engendrados para que podamos llegar a existir, tenemos un igual inicio: un óvulo ha sido fecundado por un espermatozoide, ya sea a través de un acto de amor de nuestros padres, ya sea a través de una fecundación in vitro o seamos fruto de una violación. Todos tenemos un inicio que merece total respeto y dignidad, los cuales prevalecen en el ser, por el mero hecho de existir.

La dignidad humana es el derecho que tiene cada ser humano, de ser respetado y valorado como ser individual y social, con sus características y condiciones… como nos dirán algunas definiciones.

Ahí está el quid de la cuestión. En muchas ocasiones, lo que nuestras percepciones y posteriores definiciones muestran, esconden lo más fundamental, que es que por el hecho de existir toda persona es digna de ser respetada,  incluso como nos dice el realismo existencial, amada.

Cuanto más interiorizada tengamos esta evidencia y favorezcamos  actitudes que  posibiliten que toda persona se sienta reconocida en su total dignidad, ayudaremos a alcanzar una convivencia más saludable y armónica ya sea en el ámbito familiar, laboral o social.

En una ocasión viví una experiencia que me lo hizo ver con claridad. En una casa donde estaba pasando unos días, vi en un momento dado, que se estaba preparando con mucho esmero una mesa para ofrecer una comida a unas visitas. Todo era muy sencillo, pero cálido y lleno de delicada belleza. Llegaron los invitados, un matrimonio un poco mayor. Se les atendió con tanta atención y cariño que pensé eran alguien importante. Ellos respondieron con igual calidad humana. La conversación fue cálida y hasta divertida, pero sin estridencias. Con el tiempo me propusieron ir a visitar a esas personas a su casa, y cuál fue mi sorpresa: eran una pareja de indigentes. En esas personas había tal dignidad, que podían estar en cualquier estrato de la sociedad. Ellos merecieron todo mi respeto y los sigo recordando como un icono de la dignidad de toda persona humana.

Revista RE, Noviembre 2017
Por: Montserrat  Español Dotras   Foto: Esther Borrego

Publicado en Artículos

Josep M. Forcada Casanovas

2020 01 GENERredParece habitual dominar a los demás como una forma de poder, incluso se acepta como algo normal. En el deseo se produce un fenómeno que es el de creer que lo deseado ya es una realidad conquistada. Ya de pequeños se observa el afán posesivo de querer lo que tienen los otros, desde un caramelo a una bicicleta; y de mayores se consolida este propósito bajo diferentes formas, que van desde una espontaneidad inocente hasta cometer abusos, incluso criminales.

Es fácil considerar que emocionalmente se pide algo que no es tuyo, pero si se elabora un proceso sofisticado se llega a creer que se tiene derecho a algo que poseen los demás. Se produce la paradoja de confundir un sueño con una realidad. En el fondo, hay un fuerte deseo de sentirse satisfecho ya sea por ambición o por envidia.

El deseo espontáneo, sin el tamiz de la serena reflexión, habitualmente se convierte en una grave locura de consecuencias impensables. Prever y valorar el bien y el mal que puede producir en uno mismo y en la sociedad, requiere grandes dosis de sensatez, o mejor dicho de madurez humana. Podemos pensar en la realidad que lleva a graves consecuencias, como por ejemplo la relación afectivo-sexual, en la que a menudo se produce un deseo de poseer al otro o a la otra, que de manera rápida no posibilita una reflexión sobre el bien que ha de producir el contar con la libertad entre ellos. Muchas personas, sin ser conscientes de sus deseos impulsivos, dominan a otras hasta llegar a desvirtuar la amistad y ahogar la libertad de los demás.

Publicado en Editorial

David Martínez García

2017 05 Maig redCada vez más voces están evaluando la posibilidad de implantar una renta básica universal. Es una asignación monetaria e incondicional que otorgaría el estado a todos sus habitantes, independientemente de cuáles pudieran ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien convivieran. A este concepto Alferdo Rubio de Castarlenas lo denominó en su momento “salario por existir”, es decir la percepción de una renta que recibiría el individuo por el simple hecho de haber nacido.

Se han realizado muchos debates que han puesto de manifiesto fuertes controversias respecto a la viabilidad de su implantación, considerándola en la mayoría de los casos una propuesta utópica y asociándola, principalmente, a una visión política de izquierdas.

Publicado en Editorial

Asia stub red

El Instituto de la paz en Asia estos dos últimos años ha estado investigando la violencia estructural que existe hacia las mujeres en estas sociedades con el objetivo de que seamos conscientes y sepamos erradicarla. Quizás, así, podamos aportar elementos para que la convivencia social sea mas armónica equitativa y se pueda dar un clima que fermente una mayor cultura de paz. Algunas conclusiones de este estudio fueron presentadas en el II Congreso Internacional Edificar la Paz en el siglo XXI de Colombia.

El patriarcalismo y el androcentrismo que subyacen en la mayoría de las culturas del este asiático son dos causas fundamentales de este tipo de violencia presente incluso en los países más desarrollados de este continente. Son dos elementos muy tradicionales que impiden el reconocimiento básico de la dignidad de las mujeres, por tanto, son un handicap importante a la hora de promover espacios de concienciación y desarrollo del empoderamiento de las mismas.

Publicado en Artículos

Natàlia Plá Vidal

2018 12 desembre redDifícil sustraerse al ambiente navideño y de cambio de año a la hora de escribir… Más allá de los reclamos publicitarios y el trajín en el ambiente, resurgen temas que año tras año se mantienen ahí.

Me sonreía días atrás viendo una serie televisiva cuando, en medio de las peripecias de sus protagonistas y hábilmente salpicada con humor, se explicitaba por fin la clave de fondo que sustentaba la trama: la eterna lucha del bien contra el mal. A veces guardamos silencio sobre lo que importa y así, como decía Martin Luther King, nuestras vidas comienzan a acabarse. Callar sobre la lucha que sigue produciéndose hoy como siempre, es una forma de dar ventaja a quienes con mayor habilidad manejan las armas de la propaganda y la comunicación. 

Publicado en Editorial