Alfredo Rubio de Castarlenas

Si en un castillo de naipes derrumbamos uno de los lados, casi simultáneamente se derrumba el otro. Europa, desde Yalta, se había convertido en un difícilmente equilibrado castillo de la barajas de naciones. Se contrarrestaban los respectivos frentes fríos o algo cálidos; se oponía la Otan al Pacto de Varsovia, el Comecon al Mercado Común. Manteniendo un pulso, se sostenían mutuamente. No sólo los países del Este.

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