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Alfredo Rubio de Castarlenas

Querría, ya desde el comienzo de mi ponencia, puntualizar claramente que milagro moral es milagro «en sentido estricto». Como iré señalando e insistiendo, milagro moral es un hecho sensible extraordinario, que tiene una verificación histórica o al menos biográfica y, que trasciende las normas de conducta del ser dotado de inteligencia y de libertad. El hecho del milagro moral está por encima del poder de cualquier sujeto; sólo Dios –que bien puede servirse de las causas segundas– está en posesión del poder para realizar milagros, ya se trate de milagros físicos, ya morales. Tiene significado religioso, carácter de signo, al igual que el milagro físico.

Chiu-chiuTodo tiempo está habitado por Dios y nos ha caído en suerte vivir en unos momentos radicalmente apasionantes dentro de la historia del mundo. O amamos el tiempo en el que nos toca vivir o lo perdemos irremediablemente, perdiéndonos también a nosotros mismos. Amar profundamente el mundo en el que uno vive es algo necesario y deseable en toda persona viviente, pues cada época es la única posibilidad que existe para cada uno. Desde el plano objetivo hay certezas de que este momento presente encierra realizaciones y posibilidades de un interés extremo, más ricas que las de otras muchas épocas pasadas. Si bien es verdad que el mundo, el de todos los tiempos, está lleno de las huellas de Dios, el mundo presente ofrece peculiaridades inéditas que no se han dado en tiempos anteriores; exceptuando un particular momento, dado en una época muy lejana, que ahora parece estar produciéndose de nuevo.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Queriendo preparar un artículo que tratara algo sobre el «Perdón»; don tan extraordinario y tan necesario para la convivencia humana, llegó a mis oídos unas reflexiones ¡tan bonitas...! que me voy a tomar la libertad de transcribir algunos párrafos de las mismas. Lo oí en un programa de radio que a diario suelo escuchar, titulado «Buenos días nos dé Dios» en Radio 1, a las 5,55 de la mañana. Entre otras cosas, decía (no sé si Señora, Señorita o Religiosa): Blanca Bancellés hablando sobre el perdón: En toda relación humana siempre habrá momentos en que uno se sienta ofendido por lo que los amigos hacen o dicen, y esto sucede porque todos somos limitados. A veces decimos o hacemos cosas que molestan y ofenden a los de nuestro alrededor, aun sin intención por nuestra parte. Por eso, hemos de saber pedir perdón.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Todo el mundo conoce este concepto basado ciertamente en la realidad, de hermanos de sangre, por ser hijos de un mismo padre y madre.

Incluso muchos, hurgando en los parentescos, descubren que son primos en primero, segundo o tercer grado.

Pero hay otro concepto –también real– más hondo y más amplio. Todos somos existentes. Somos hermanos en la existencia.

La existencia es nuestra primordial familia. Todas las diferenciaciones entre los individuos –genéticas, ambientales, culturales, etc– se construyen sobre esta base trascendental del existir.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Como sabéis, «RE» es precisamente la sigla de Realismo Existencial. Esta Revista –se ha dicho varias veces en sus Editoriales y Artículos– es portavoz de esta «manera de ver las cosas, el mundo y a nosotros mismos». Y no desea ser ajena al humor (Berna, nuestra excelente dibujante, es un testimonio), pero sin caer en el arañazo de la ironía o del mordisco sarcástico que revelan una posición de menosprecio y orgullosa.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Llevaron al niño a visitar a su abuela para que viera el estirón que había dado al rondar los siete años.

Aquella vivía en una casa grande, con buenos y bellos muebles antiguos, cuando menos del siglo pasado.

Saludos, besos, golosinas... Mientras sus padres hablaban con la abuela, el niño, correteando, descubrió que uno de los sillones isabelinos de la sala estaba desfondado, quizás porque había sido el más usado por ella durante largo tiempo para ver la televisión. Las tiras de esparto colgaban y asomaban las espirales metálicas de los muelles.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Hasta la fecha, han sido los turistas los que han logrado que fuera dirigido hacia ellos el mayor esfuerzo pastoral. Es el trabajador inmigrado, cercano a nosotros durante un mayor número de días, el que es más merecedor de nuestros desvelos y el que puede y debe dar los mejores frutos.

Alfredo Rubio de Castarlenas

La presencia de Dios en Jesús, el Cristo, es una gran lección para nosotros, sea interpretada de una u otra manera por las escuelas teológicas.

Si el hombre ha de ser imagen de Dios, imitador de Dios con todas las analogías que se quieran, ha de imitarle también y principalmente en lo de la encarnación por amor.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Es un tópico –pero muy real– que, en gran medida, los benedictinos han contribuido a hacer Europa. Desde el siglo VII, este Continente se iba poblando de monasterios que luego, como avanzadillas, se desplegaban en forma de abanico hacia el Norte, desde Inglaterra a Polonia, llegando a los Países Escandinavos.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Una reciente Cena Hora Europea ha seguido un vívido recuerdo y homenaje al ejemplarísimo Dr. Jordi Gol, que nos dejó hace poco, tan repentinamente. Se trató un tema muy entrañablemente suyo. Había escrito en un libro: «hoy no sabemos muy bien qué es ser médico mientras nos vamos volviendo estrictos técnicos y nos olvidamos del hombre». A él, le gustaba definirse «médico de personas».

Hoy está surgiendo el revival del “médico de familia” como un avezado y cordial director de orquesta de este concierto –o desconcierto– de tantos especialistas y especialidades. Se le pide que abarque totalmente al enfermo; que escuche, ausculte, su profundidad humana. Que sea a la vez preventólogo e intensificador de la misma salud; que conozca no sólo al paciente, sino también su entorno.