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Alfredo Rubio de Castarlenas

Estoy en Roma. Por terceras personas, telefónicamente y con premura, me piden un artículo para el próximo número de esta pulcra, acariciadora y querida Revista «La Montaña de San José». Número en el que me dicen, van a empezar a hablar de una cercana Efemérides de la Fundadora; acontecimiento que no logro aclarar de qué se trata con esos invisibles mensajeros que me solicitan esta cooperación mía.

Alfredo Rubio de Castarlenas

IX Jornadas Interdisciplinares

Dedicamos, gozosamente, estas Jornadas a China, porque hoy es interesante y apasionante acercar nuestra inteligencia a ese gigantesco País, el más poblado del mundo. Nos atrae porque allí está una gran parte de la humanidad. De nuestros hermanos hombres.

Podría alguien creer que lo que nos interesa es conocer la China del «Último Emperador» o la de la «Larga Marcha» de Chiang Kai Check y Mao, la división entre ellos, la revolución cultural y los nuevos horizontes –Perestroika «avant la lettre»– de los gobernantes actuales.

Alfredo Rubio de Castarlenas

He estado en China. He regresado hace poco. En la China Continental. Pekín (Beijing), Xi´an, la ciudad de la paz permanente, la de los 6000 guerreros de terracota de tamaño normal, todos de diferentes caras, puestos en pie siglos antes de Cristo y que los arqueólogos han puesto al descubierto sin que ello enturbie esa paz de hoy.

Alfredo Rubio de Castarlenas

No es una horrenda sigla de éstas que hoy, por superabundantes, aún resultan con frecuencia más incomprensibles. Es una abreviatura que de todos modos tiene significado en sí. Kine, en griego, es la raíz que significa movimiento; por lo tanto sugiere algo vivo, cambiante, sorprendente.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Algunos amigos míos, escépticos de vocación y oficio, me han preguntado a veces por el «mensaje» –si es que hay alguno– de Lourdes, pues todo lo que allí acontece les parece folklórico y harto anacrónico.

A pesar de haber estado yo allí varias veces, no podía responderles con exactitud. Recientemente asistí de nuevo acompañando a otros amigos; por primera vez me fijé en una lápida grande, de mármol, colocada en la roca vecina donde numerosos grifos distribuyen la famosa agua. Tiene grabado, precisamente, lo que aquella Señora le dijo a Bernardette, según ésta contó: que era la Inmaculada Concepción y, por tres veces, que urgía a la gente conversión; y mandaba a la niña tres cosas: que besara la tierra, bebiera y se lavara con aquella agua que fluía cerca y que comiera hierba. Cosas que Bernardette ejecutó ante el asombro e irrisión de muchos de los presentes.

Alfredo Rubio de Castarlenas

¿Qué tema es hoy básico en la sociedad, para alumbrar una convivencia más justa y gozosa? Desesclavizar definitivamente a la mujer.

El Dr. Alfredo Rubio de Castarlenas fue dando respuesta a ese interrogante en la conferencia que, bajo el título «La mujer 2000» pronunció el pasado mes de Abril en la Casa de Teatro de Santo Domingo. Recogemos a continuación algunos de los puntos
que desarrolló.

Alfredo Rubio de Castarlenas

Es bueno conocer las realidades presentes para atinar en nuestro modo de obrar en busca de paz, solidaridad y armonía. Cerrar los ojos no conduce a nada útil.

Existen algunos movimientos amerindios. Estos grupos, por una parte, claman contra la «celebración» del V Centenario y, por otra, anuncian una «contraconquista».

Alfredo Rubio de Castarlenas

Ayer, un niño de nueve años estaba entusiasmado viendo por televisión, en directo, la final de un campeonato nacional de baloncesto. Supongo, por sus gestos y exclamaciones, que él era apasionado partidario de uno de los equipos. Estaba algo angustiado, pues jugaban ya la segunda parte e iban bastante igualados en el marcador.

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Alfredo Rubio de Castarlenas

Aunque estable pero todavía delicado se encuentra el Padre Alfredo Rubio de Casterlenas, quien llegó el miércoles 2 de marzo a esta ciudad procedente de Barcelona España a promover la firma de una Carta de Paz Mundial.

El sacerdote de 72 años de edad, fue trasladado ayer de emergencia del hotel donde estaba hospedado al Sanatorio Licona, donde los médicos que lo atendieron le diagnosticaron angina de pecho.

Alfredo Rubio de Castarlenas

El ejemplo más claro de que los hombres puedan hacer algo parecido a lo que se expresa con el verbo crear, es procrear: engendrar un hijo, a quien un día deberá depositar de pie en medio del mundo.

Hoy se habla por todas partes de paternidad responsable.