Una mujer extraordinaria en Asia

Alfredo Rubio de Castarlenas

En este número de RE dedicado especialmente a nuestra palpitación y atención a Asia, no podía faltar un recuerdo para una mujer insigne, madrileña de pro, que lleva en China un montón de años. Pero –¿será por estar allí más cerca del Sangrilá?– cada año parece más joven y, sin duda ninguna, esto ocurre especialmente en su espíritu. Vivió guerras y debacles pero cada día tiene más fe en la gente, más esperanza en la sociedad. Cada día comunica a todos más lúcido optimismo.

En el trasfondo de tanto dolor sufrido por los de su entorno (España, Rusia, Argel, China) –y por ella misma–, ver salir hoy el Sol, oír reír a un joven chino, recibir a sus muchos amigos intelectuales, le hace sentirse plenamente gozosa.

¿Quién es esta mujer?

María Lecea López de la Osa. Hispanista y profesora en la actualidad de Literatura y Lengua Española en la Facultad Universitaria de Lenguas Extranjeras de Pekín. Sus exalumnos chinos –y de otras partes, ella es políglota– están hoy esparcidos por Embajadas de España y América, por cátedras de Historia y Filología e Instituciones Chinas y de otros países.

...¡Y todos le profesan admiración, respeto y un gran cariño!

María de Lecea, mujer sabia, no tiene inconveniente en bailar unas sevillanas o una pieza de rock. La alegría no le cabe en los ojos.

El Rey Juan Carlos le ha concedido la Orden de Alfonso X El Sabio por sembrar España por doquier.

En un próximo número de RE publicaremos una entrevista que nuestro corresponsal en China, Ramón Santacana, le ha hecho recientemente.

A su esposo, un héroe, la muerte al fin le doblegó. En París tiene un hijo que también es escritor. A su hija, ¡cómo no! la ha enviado María a Madrid, a opositar a cátedras, siguiendo las huellas familiares.

Ella... está un poco cansada de estar sola y lejos. Siempre desea volver a España y nunca lo acaba de hacer. ¡Tiene tantos compromisos y alumnos! Yo le digo que cuando regrese, la inmensa China, quedará... un poco triste.

Publicado en:
Revista RE, segunda etapa, Nº 2, mayo de 1989.

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