Ser señores del tiempo

Lourdes Flavià Forcada

2017 03 Març red

"Estamos trabajando para ganar la libertad", manifestó Esther Sánchez, presidenta del consejo asesor que impulsa el proyecto de Reforma Horaria para que podamos disfrutar de más libertad en la gestión de nuestro tiempo. Propone compactar la jornada laboral para salir antes del trabajo; introducir horarios laborales más flexibles de entrada y salida; avanzar las horas de las comidas; sincronizar los horarios de las empresas, instituciones y actores sociales y culturales.

La consejera de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, Neus Munté, en el acto de presentación de la campaña “Trobarem temps dins del temps” (Encontraremos tiempo dentro del tiempo), reafirmó el compromiso de la Generalitat en el proyecto de la Reforma Horaria “desde el convencimiento de la necesidad de reformar los horarios, a fin de adaptarlos a unos tiempos más humanos, cívicos y saludables”. Algunos de los beneficios que se pretenden obtener con la Reforma horaria son “compartir tiempo con la familia y los amigos, comprometernos socialmente, practicar deporte, crecer con la cultura, aprender cosas nuevas o, simplemente, descansar”. Buenas expectativas que dejan traslucir la demanda creciente de la sociedad por poder tener una mayor calidad de vida, más equilibrada y gratificante.

Este proyecto requiere de consenso y de mucha pedagogía. Por ello la campaña pretende explicar e implicar a la ciudadanía en los alcances de esta reforma y el camino que hay que seguir para lograrla. Se han constituido mesas de trabajo formadas por agentes sociales, económicos, institucionales de seis grandes sectores: trabajo, educación, administración, cultura y ocio, comercio y consumo y movilidad, a fin de analizar las necesidades y medidas concretas que hay que aplicar e impulsar en cada uno de estos ejes.

Algunas empresas privadas e instituciones públicas se han ofrecido a formar parte de una prueba piloto que durará varios meses y evaluará las dificultades y ventajas aparecidas durante el proceso de aplicación del nuevo horario. 

Debido a nuestros husos horarios, España es el país donde se duerme menos: “Somos de los países europeos que más tarde se acuesta y que menos tiempo dedica a dormir. Parece como si estuviéramos ganando un récord de resistencia vital”, explica Inés Alberdi, socióloga de la Universidad Complutense de Madrid. El adelanto de las horas de las comidas (en el resto de Europa y en países de otros continentes se almuerza antes y se cena a más tardar a las 8), irse a descansar a las 11 de la noche, reducir las horas de reuniones y potenciar el trabajo a distancia son otros de los posibles cambios.

Dentro del proceso pedagógico que hay que ir desarrollando se tendrían que tomar en consideración algunos aspectos:

  • Dedicar una parte del tiempo a estar a solas y en silencio. posibilita ordenar el caos interior, a que haya un tiempo para cada cosa y cada cosa o acción a su tiempo. La soledad y el silencio personal son la instancia para un ordenamiento del tiempo personal y comunitario. Detenerse no es perder el tiempo ni perder el tren de la historia. Al contrario, es la plataforma desde la cual se genera vida, se crea historia, es fuente de libertad personal. Hay que ser señores del tiempo, no esclavos.
  • Establecer prioridades para administrar bien nuestro capital de tiempo. Ya que fácilmente podría suceder que, aún disponiendo de más tiempo para estar con la familia o los amigos, o cultivando aspectos de nuestro ser, o participando en proyectos sociales o culturales, invirtamos ese tiempo “extra”, ganado a las horas laborales, en actividades que no ayuden en nada a mejorar nuestra vida personal, familiar o social y se convierta en un tiempo estúpidamente perdido. 
  • Tomar conciencia de que somos tiempo, estamos inmersos en el tiempo. Alfredo Rubio de Castarlenas, fundador e impulsor de diversos proyectos humanistas y culturales, decía que es tonto quejarse de no tener tiempo, “es como si un pez sumergido dijera que no tiene agua ¡Si somos tiempo y estamos sumergidos en el tiempo! Quejarse de ello es la mejor manera de perderlo.
  • Poner una cierta distancia de lo inmeditato. Ayuda a comprender más lúcida y profundamente nuestra propia realidad y el contexto en el cual estamos insertos y así poder tomar decisiones más acertadas. Cuando Ortega y Gasset manifestaba “no sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa”, evidenciaba el desasosiego y angustia producida por esta falta de tiempo para entender nuestro ser y nuestro mundo. Vivimos una vida distorsionada porque nos dejamos arrastrar por la corriente del activismo y de las apariencias.
  • Hacer las cosas con sosiego, a escala humana, apaciblemente. Con ello, el tiempo se nos dilatará y gozaremos más de las cosas que hagamos. Hacer cada cosa como si no tuviéramos otra cosa qué hacer. Es entrar en una dinámica distinta que, contrariamente a lo que pueda parecer, hará más fecunda nuestra vida. 

“Descubre la vida que te espera” es un lema que se trabajará dentro de esta campaña. No deja de ser una expresión del deseo de un cambio de vida. Un cambio que, inevitablemente, también requiere tiempo. Ojalá no se quede sólo en una reforma horaria, sino que sea el trampolín que impulse un salto cualitativo hacia un estilo de vida más armónico. Humanizar horarios para, en definitiva, avanzar hacia una mayor humanización de la vida personal y social.

 

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